Historia del clásico del fútbol argentino: Boca - River.

En el único país de América Latina que tiene mayor población de origen europeo que autóctono, la mezcla de italianos, españoles, árabes, rusos, ingleses, turcos, constituyó un auténtico crisol de razas de cuya fundición surgió una identidad nacional propia, una forma de ser que en el fútbol distingue al argentino en cualquier parte del planeta: la pasión. Es una manera de vivir el fútbol que nació a finales del siglo XIX, cuando los ingleses amarraban sus buques en el puerto de Buenos Aires y se aventuraban al interior del país para trazar la red ferroviaria. Sin saberlo, en sus horas de ocio contagiaron a la gente de estas tierras el deporte que practicaban con tanto entusiasmo. Y por todo el país se organizaron clubes y equipos.

En el 1901 apareció River Plate, en el humilde barrio de La Boca, junto al Río de la Plata. Una zona poblada por trabajadores portuarios de origen mayoritariamente italiano. En 1908 los riverplatenses alcanzaron la Primera División, pero la rivalidad más marcada iba creciendo a nivel barrial: en 1905 un grupo de vecinos genoveses había fundado Boca Juniors. Eran años de caballerosidad, propios de los tiempos románticos de una nación que forjaba su destino a un ritmo vertiginoso.

Como destino de todo país del llamado Tercer Mundo, el progreso devino en ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres. Y salvando las distancias y con losriesgos y vicios de toda generalización, las clases más acomodadas se fueron identificando con River y los más necesitados tomaron los colores boquenses. Era una rivalidad que trascendía al barrio de La Boca; se había extendido ya por toda Buenos Aires y se conocía en toda la Argentina.

Con el ascenso de Boca, llegó el primer choque. Fue el 24 de agosto de 1913 y el calor de la gente no podía estar ausente. Tras la victoria de River ambas hinchadas se trenzaron a golpes y el fuego consumió una bandera de Boca. Ese violento bautismo marcó para siempre la rivalidad.

En 1919 el fútbol nacional se partió en dos y Boca se quedó en la "Asociación Argentina" y River en la "Asociación Amateurs". Siguieron siete años sin el derby hasta que el 4 de diciembre de 1927 volvieron a chocar. Ganó Boca, como lo seguiría haciendo sobre el final del amateurismo y al principio de la era profesional, que comenzó en 1931.

La paternidad se acentuaba, pero el profesionalismo le permitió a River reforzarse y consiguió el pase de Bernabé Ferreyra, el goleador del momento. El alto costo de la transacción le impuso a los riverplatense el mote de "millonarios". Además, el club se había mudado al elegante Barrio Norte, una zona donde se levantaron las mansiones de los acaudalados de Buenos Aires.

Maradona y Passarella

En la historia de Boca y de River hubo jugadores geniales. Citar a Diego Maradona y Daniel Passarella es una pequeña muestra de los nombres que desfilaron por ambos clubes. Pero hay otros, cuya trayectoria no fue tan brillante, que se subieron al podio de los favoritos a fuerza de sus actuaciones en el clásico.

Labruna fue el gran verdugo de Boca durante los años 40 y 50, y con sus 16 goles se convirtió en el máximo anotador de la historia del "clásico de los clásicos", como lo bautizó un relator. Pero Boca tuvo un vengador venido del Brasil, Paulo Valentim. Cuando llegó en 1960, Alberto Armando, presidente de Boca, le pidió: "usted hágale goles a River; de los otros partidos no se preocupe", y el hombre le hizo caso: enfrentó ocho veces a River y le metió 10 goles. Se fue en 1964, pero quedó en la memoria de todos los boquenses.

Pero no sólo los goles reservan un lugar en el podio de los corazones de los aficionados de uno y otro equipo. La fidelidad a una camiseta fue siempre reconocida, como le ocurrió a Reinaldo Merlo, quien en 35 ocasiones se calzó la banda roja para enfrentar a Boca (1969 - 1984). El "xeneize" con más clásicos fue Silvio Marzolini con 29 partidos (1960 - 1972). El mismo récord de clásicos lo alcanzó el genial arquero Hugo Gatti, pero repartido entre los dos clubes: 7 en River y 22 en Boca, a lo largo de sus 25 años interrumpidos en Primera. Curiosamente Gatti fue querido por todas las hinchadas.

Un duelo de ingenio

Los clásicos se acumulaban por decenas y las supremacías se alternaban. Todo es motivo de discusión entre River y Boca: la cantidad de convocados a la selección, el tamaño de sus estadios, la fidelidad de sus hinchas, las pintadas de los paredones, el tamaño de las banderas... Es que Boca-River no se vive sólo en la cancha: faltando una semana para el encuentro, todo el país habla del partido. Los diarios lo palpitan en sus páginas, los bohemios lo imaginan en las mesas de los bares, los chicos lo sueñan en el colegio y en cada puesto de trabajo se apuesta por el resultado. Hace décadas que este clásico trasciende a Buenos Aires, tanto como que los hinchas de uno y otro están por todo el país. Los de Boca se autodenominan "la mitad más uno", los de River suman títulos y se autoproclaman "el campeón del siglo".

Y se juega un duelo de ingenio. Cuando River en los años 60 perdió la final de la Copa Libertadores, los de Boca comenzaron a llamarlos "gallinas". Los de River adoptaron el sobrenombre y responden con imágenes de un cerdo vestido de azul y amarillo. Cuando en 1996 River viajó a Tokio para disputar la Copa Toyota, los boquenses agotaron en las tiendas deportivas todas las camisetas de Juventus, su adversario de turno. Lo mismo pasó en el 2000 con las del Real Madrid, compradas por los de River. Entre ellos no existe "el orgullo nacional". No importa contra que país se compita, el de Boca quiere una derrota de River y viceversa

Y cuando llega el encuentro nadie quiere perdérselo. En el único partido argentino en el que se recauda más de un millón de dólares, no importan los vaivenes de la economía nacional y aunque el precio de las entradas se duplica, se agotan. Si las tribunas están llenas, los sectores de prensa también: no sólo estarán los medios de toda la Argentina, también habrá periodistas de Europa, Japón, los Estados Unidos y toda Sudamérica.

De padres e hijos

Existe una forma argentina de bromear: la "cargada". Tras cada partido aparecen los chistes. De regreso al trabajo o a la escuela, el perdedor debe soportar las burlas de sus amigos. Una modalidad que tomó fuerza en la última década fue la de los afiches callejeros. Cuando River sumó su 29º título local, Buenos Aires amaneció empapelada con carteles con la bandera y la leyenda "Gracias por otra alegría". Pero el 2000 fue el año de Boca y sus hinchas disfrutaron tanto sus victorias como la impotencia de sus "primos". Ante la avalancha de triunfos boquenses, los de River no disimulaban su malestar y un hincha anónimo mandó a imprimir afiches en los que se veía una gallina recostada en un diván de psicólogo.

El 17 de diciembre 2000 Boca ganó un nuevo campeonato y la dedicatoria fue al histórico rival: "Ya se acerca Nochebuena / Ya se acerca Navidad / Para todas las gallinas... el regalo de Papá". La paternidad siempre fue motivo de cargadas.

Hoy, el historial dice que de 167 partidos, Boca ganó cinco más que River. Pero cada década la tendencia se revierte y todos saben que el fútbol siempre da revancha.

Eso sí, lo peor que le puede pasar a un hincha de Boca es que su hijo se identifique con River, lo mismo a la inversa. Por eso es una costumbre asociar al bebé antes de que deje el hospital donde acaba de nacer.


Boca Juniors
Fundación: 3 de abril 1905
Presidente: Mauricio Macri
Entrenadorach: Carlos Bianchi
Estadio: Alberto Armando (La Bombonera), 58 700.
Internet: www.bocajuniors.com.ar
Títulos: 19 campeonatos locales, 3 Copas Libertadores, 2 Copas Intercontinentales, 1 Supercopa Sudamericana, 1 Recopa Sudamericana, 1 Copa Master y 1 Copa de Oro
Grandes jugadores: Américo Tesoriere, Francisco Varallo, Roberto Cherro, Delfín Benítez Cáceres, Natalio Pescia, José Marante, Mario Boyé, Severino Varela, Eliseo Mouriño, Antonio Rattín, Paulo Valentim, Antonio Roma, Angel Rojas, Silvio Marzolini, Ernesto Grillo, Hugo Gatti, Rubén Suñé, Diego Maradona, Gabriel Batistuta, Claudio Caniggia, Juan Riquelme
Hinchas famosos: Carlos de la Rúa (presidente argentino), Joan Manoel Serrat (cantante), Julio Bocca (bailarín).



River Plate
Fundación: 25 de mayo de 1901
Presidente: David Pintado
Entrenador: Américo Gallego
Estadio: Antonio Liberti (Monumental), 80 000.
Internet: www.cariverplate.com.ar
Títulos: 29 campeonatos locales, 2 Copas Libertadores, 1 Copa Intercontinental, 1 Copa Interamericana y 1 Supercopa Sudamericana
Grandes jugadores: Bernabé Ferreira, Adolfo Pedernera, Ángel Labruna, Félix Loustau, José Manuel Moreno, Walter Gómez, Alfredo Di Stefano, Enrique Sívori, Amadeo Carrizo, Néstor Rossi, Ermindo Onega, Oscar Mas, Daniel Passarella, Ubaldo Fillol, Norberto Alonso, Mario Kempes, Enzo Francescoli, Ramón Díaz, Ariel Ortega, Marcelo Salas, Javier Saviola
Hinchas famosos: Carlos Menem (ex presidente argentino), Gabriela Sabatini (ex tenista), Maximiliano Guerra (bailarín).


Fuente: FIFA.